04 imagenes

Historia

El Mirlo no nació como restaurante, sino como casa. Una casa familiar en Punta Paloma donde Rafael Chico, tarifeño de alma trabajadora, y Carmen Molina, cocinera y anfitriona, empezaron a cocinar para quienes llegaban casi por casualidad.

Lo que empezó en un garaje convertido en barra, rodeado de huerto y mar, fue creciendo connaturalidad: primero bocadillos, luego platos sencillos, y pronto días enteros compartidos entre comida, sobremesa y atardeceres.

El Mirlo —nombre heredado del padre de Rafael— se convirtió en punto de encuentro, refugio y tradición.

En 2003 abrió oficialmente como restaurante familiar, gestionado por todos: cocina, sala yalma compartida.
Hoy, bajo el paraguas de Marbella Club, El Mirlo inicia una nueva etapa sin olvidar lo esencial: producto local, cocina honesta y una hospitalidad que nace de casa.
Un lugar que sigue volando, sin olvidar de dónde viene.

285 af logotipo original